martes, 22 de noviembre de 2011

¿Las matemáticas un pasatiempo?

Según la RAE, un pasatiempo es: "Diversión y entretenimiento en que se pasa el rato". Hace unos días (o más bien semanas) oí una frase ofensiva contra todos aquellos que estudiamos el bachillerato social o variantes de este. Aquí va la historia.

"El pasado martes 9 de noviembre, estábamos en el tren de las 16:59 unos cuantos miembros del equipo Roma II y nos encontramos con unas conocidas de algunos de ellos. Resultó ser que eran de un curso menos que nosotros y empezaron a hablar sobre distintos temas: si adónde iban todos, si iban a ir a no sé que convivencia de la parroquia (que es donde se conocieron) y tras unos cambios más de tema, llegó el de la carrera que vamos a hacer y de qué bachillerato estudiamos para poder llegar a esta. De nuestro grupo la mayoría excepto dos, entre los que me incluyo, hacen el bachillerato tecnológico. Las dos amables chicas con las que estábamos hablando hacen también el social pero con ciertas combinaciones aun más estrafalarias que las que el señor Gómez y yo hacemos. Resultó que hacían latín, otra asignatura (creo que economía) y, para romper las barreras del bachillerato, las matemáticas del social y las del tecnológico.

Tras oír esto le hicimos una pregunta que era inevitable: "¿Por qué haces las dos matemáticas?" La respuesta fue directa y sincera, pero dolió: " Porque me encantan las matemáticas"-hasta aquí todo bien-"porque claro las del social son un pasatiempo, como ya sabéis"-ahí dolió"."

Antes de continuar debo dejar una cosa muy clara para que no haya problemas: no escribo esto desde el resentimiento, lo que ocurre es que me acabo de acordar y lo quiero plasmar en mi querido blog. 

Supongo que después de oír esto, se entenderá el título de esta entrada. Desde que empecé a hacer este bachillerato he oído tantos ataques contra él que la lista es interminable. Sin embargo, esto se lleva la palma. ¿Cómo puede alguien atreverse a decir que las matemáticas aplicadas a las ciencias sociales son un pasatiempo? Es verdad que, en cierto sentido, son menos complicadas que las del tecnológico. Pero, de ahí a decir que son una diversión para pasar el rato... Eso ya es excesivo, por mucho que quien diga esto adore las matemáticas. 

PD: si algún lector de esta entrada estuvo presente en los hechos narrados, ¿le podrá hacer llegar esto a la persona citada? Gracias.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Una Victoria Frustrada

"La mejor defensa es un buen ataque" dijo un gran sabio de la Antigüedad y este iba a ser el lema de Roma II en el partido contra el Heineken, el pasado día 9 de noviembre. Además, en este acontecimiento se demostraría lo unido que está el equipo pues fue el encuentro al que nos presentamos con más suplentes, que pudo causar muchos problemas. Por desgracia, los causó.
El partido empezó con el siete inicial: Alex Cavallar como el Can Cerbero, Carlos Gómez y Alvaro T. en la defensa, Miquel Moré en el centro y Juan Carlos González, José Mª Mabres y Fernando Gilabert en la delantera. Nos tocó sacar a nosotros, Roma II, y, para esto, Carlos y Juan Carlos se dirigieron al centro del campo. El partido estaba a punto de empezar. Cuando el segundo se la pasó al primero, este vio que el portero contrario estaba adelantado y en la luna. Al recibir la bola, Carlos no dudó ni un segundo en chutar a gol aprovechando el estado del guarda meta. El esférico voló alto y, cuando le pasó, este se dio cuenta de la situación, de lo que iba a ocurrir. Retrocedió hasta la portería esprintando. Era muy tarde. El balón ya había cruzado la línea. Carlos había abierto el marcador. En menos de un minuto ya ganábamos por un gol. 1-0. Este hecho nos subió la moral.
El encuentro continuó y nuestros ataques también. A los 15 minutos empezaron los cambio que, a la larga, iban a ser nuestra perdición. Gracias al gran portero Cavallar, y a nuestro inquebrantable muro defensivo, todos los ataques del contrario durante el primer tiempo fueron fútiles y no llegaron a buen puerto. Sin embargo, nosotros no corrimos la misma suerte y, tras 20 minutos de ataques continuos, José Mª Mabres marcó el segundo gol tras un pase de Juan Carlos, con quien acababa de empatar en goles marcados. 2-0. Justo después de este, la primera parte terminó.
La segunda parte fue distinta de la primera desde el principio por dos motivos: primero, se rompió la unión del equipo; segundo, caímos.
En el minuto uno del segundo periodo, Nacho Ciutad, Ignasi Canals y Gerard Márquez, entre otros, saltaron al terreno de juego. Al principio, nuestros ataques eran continuos pero, con el paso de los segundos, el contrario intensificó sus ataques, que eran parados por el gran Alex. No obstante, en uno de esos no tuvo tanta suerte y nos marcaron el primer gol. 2-1. Con este gol en contra, el tiempo se aceleró y empezamos a temer por nuestra victoria. Después de dos grandes ataques, uno de Nacho Ciutad en solitario y otro de Juan Carlos, tras un pase del anterior, llegó el empate. ¡No podía ser!¡Ninguno de nosotros se lo podía creer! ¡2-2! Habíamos pasado de ganar de dos a estar empatados. En ese momento, la velocidad del tiempo era incalculable. El miedo nos había alcanzado y la había acelerado.
 Nuestro último error fue el cambio de táctica que hicimos al final. Viendo como estaba el panorama, decidimos centrarnos en la defensa para evitar cualquier gol, lo que impidió que atacáramos y casi dio carta blanca al Heineken, nuestro contrincante, para que atacara, pues solo defenderíamos y no contraatacaríamos. Momentáneamente funcionó, pero a la larga, en el último minuto del partido, nos falló y nos marcaron. 3-2. Solo nos quedaba un minuto para  poder arreglarlo, pero ya era tarde. Ese gol nos hundió. Al minuto, el árbitro pitó. El partido se había acabado.
Realmente se comprobó que la mejor defensa es un buen ataque ya que mientras nosotros atacábamos, nosotros dominábamos el partido y, cuando se nos ocurrió defender, se alteraron los roles y fuimos dominados hasta ser derrotados. Supongo que todos los que han leído esto ya entienden el porqué del título. Iba a ser una gran victoria, pero nos la frustraron.
PD: pensaba escribir la crónica del fatídico partido siguiente pero he decidido que por el bien de todos ese partido será olvidado y nunca tendrá crónica escrita por mí.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Crónica del primer partido de Roma II

Quisiera pedir perdón a todos aquellos que llevan unos días esperando a esta entrada. Además, antes de que lean la crónica, me gustaría que sepan que no es una crónica típica que uno se encontraría en un periódico deportivo pues he querido hacerla al estilo de una narración de aventuras. También deben saber que la brevedad se debe a que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Aquí la tienen:
"Al principio, nada parecía estar a nuestro favor, pues el equipo contrario era, aparentemente, superior y estaba más unido que nosotros. Sin embargo, Roma II decidió que lucharía por la victoria.
Efectivamente, la fuerza del contrincante no se mantuvo escondida durante mucho tiempo y demostraron ser un duro rival para nosotros. Sus lances certeros no tardaron en hacerse intensos y continuos. Los diez primeros minutos fueron eternos, nuestros ataques eran pocos y los del otro equipo abundantes, pero parados por nuestra gran defensa. Cuando estos minutos pasaron, nuestro declive empezó: nos marcaron el primer gol, a pesar de las acciones de nuestro portero y el ya mencionado muro defensivo, y no iba a ser el único.
 Tras esta primera herida, nuestro valiente equipo decidió aumentar su defensa, aunque eso conllevara aflojar el ataque, pues querían evitar que el número de goles del contrario incrementase. Ese fue un gran error pues la mejor defensa es un buen ataque y si los atacantes son buenos, eso se convierte en una gran defensa junto a una mejor ofensiva, que causó el aumento del  marcador. Tras, mas o menos, otros diez minutos, el arbitro, que solo sabía pitar faltas hechas por nuestro equipo, avisó del fin de la primera parte y ya íbamos cuatro a cero.
Durante el descanso, aparecieron dos ángeles, dos talismanes, dos personas que con su apoyo moral consiguieron que nuestro equipo se animase y cambiara de una técnica defensiva a una ofensiva: estos fueron O** y R**.
La segunda parte fue mucho más fructífera que la primera. Empezó con la entrada de Ignacio Calderón y Juan Araquistain, que con la estrella apagada temporalmente Carlos Gómez, formaron la delantera más ofensiva del partido. El portero también cambió e Ignasi Canals le dejó su puesto a Fernando Gilabert, que iba a ser aquel que empezó el ataque que culminó con el primer gol. En la defensa hubo ciertos cambios. Este periodo empezó con dos goles del contrario. Tras estos, aunque aparentaba que Roma II estaba derrotada, esta resurgió de sus cenizas y, tras un avance del gran portero Gilabert hasta el centro del campo con el esférico y su pase a Juan, tras regatearse a cuatro, este último marcó el primer gol de nuestro equipo: íbamos seis a uno. Carlos intentó marcar un gol pero el portero contrario paró el estelar disparo de nuestro jugador: ese no era su día. Poco después de que nos marcaran el séptimo gol, Ignacio Calderón atacó de manera certera la portería enemiga y marcó nuestro segundo tanto. Parecía que estábamos remontando. A continuación, tuvimos el tercero a nuestras puertas pero el cansancio y la fatiga impidieron al gran Juan Carlos González marcar el gol. Cuando el partido estaba a punto de terminar y pensábamos que la diferencia de goles sería solo de cinco, nos marcaron el octavo y esta fue de seis. Así acabó el partido y tuvimos nuestra primera derrota.
Antes de acabar no debo olvidarme de mencionar las actuaciones de los muros llamados Gerard Márquez y Josep María Mabres. Además de decir que se lamentó mucho la ausencia del portero Alex Cavallar y el defensa Nacho Ciutad.
En conclusión, a pesar de que perdimos, debe recordarse que la Guerra de Secesión Americana empezó con la derrota de la Unión en Bull Run I, pero estos acabaron ganando el conflicto. Así que, ya que era un amistoso, nos sirvió para practicar, pasarlo bien, ver nuestros defectos para poder corregirlos y prepararnos para darlo todo en los partidos oficiales y demostrar a los de la liga Maddock quien es Roma II"
¡¡¡Roma II vincet!!! (¡¡¡Roma II vencerá!!!)

jueves, 22 de septiembre de 2011

Un tiempo inolvidable

Cierto 22 de septiembre, un amigo cumplió tres meses con su novia. Pero, ¿qué son esos tres meses? ¿Serán una tortura? ¿Serán los mejores de su vida? Para alguien enamorado debe ser un gran momento, un periodo en el que todo es bonito, cuando todo es un camino de rosas. En ese tiempo pasa junto con su amada únicos instantes, disfruta de su presencia, se aleja de la que puede ser una dolorosa realidad para desplazarse a un lugar dónde todo es perfecto.
¿Qué son tres meses para alguien que está enamorado?
Un tiempo inolvidable e irrepetible.
¡¡¡Felicidades M. M.!!! ¡¡¡Felicidades M.D.!!!

jueves, 14 de julio de 2011

Aviso a la Soledad

Oh Soledad, dime: ¿Qué te he hecho para que me ataques de esta manera tan cruel? ¿Por qué la has tomado conmigo? ¿Quién te ha mandado para que me agarres con tu fuerte puño y me estrujes hasta casi dejarme llorando?

Yo pensaba que solo asaltabas a los que tienen la independencia total o casi completa, pero acabo de descubrir que no. Eres como un demonio que agrede cualquiera; especialmente a aquellos que intentan cambiar su manera de actuar para alejarse de ti. ¿Por qué no nos dejas vivir tranquilos? ¿Por qué te has metido en mi vida? Sabes perfectamente que si en mis manos estuviera, te eliminaría y así libraría a muchos de tu yugo.

Soledad, esto es todo lo que hoy te puedo decir. Pero no olvides mis palabras...

lunes, 30 de mayo de 2011

EL ARPA: “Así que es verdad, pensó, es realmente cierto” II

... El camino no sería corto pues se tenía que desplazar hasta la otra punta de la provincia. Durante el trayecto, que duró varios días, se encontró con gente de muchos lugares de procedencia distintos y que ejercían todo tipo de profesiones: desde mercaderes hasta carpinteros. Como avanzó por rutas alejadas de las poblaciones, la mayoría de noches las pasó al raso.
   Al quinto día de viaje, el gobernador vio en el horizonte los primeros árboles del bosque. “Por fin he llegado” pensó. Después de cabalgar durante medio día más, se adentró en las oscuras profundidades del bosque.
El criado le había dado un plano del bosque con los lugares donde los otros viajeros creían haber pasado. Por eso estaba lleno de distintas líneas de diversos colores trazados en él. Sean, el gobernador, observó que había una pequeña ruta formada por los espacios que dejaron los otros que conducía al centro del bosque dando una larga vuelta. “Ese es el camino que tomaré,” se dijo a sí mismo, “por ahí llegaré al arpa del dios”. Lo que no sabía era que sin dolor no hay gloria.
Durante los primeros pasos no tuvo problema alguno en guiarse pues solo se podía seguir una única vía pero, tras una hora de avance continuo, este se bifurcó. Sacó el mapa de nuevo para decidir cual seguir pero como no estuvo seguro, se guió por su instinto y fue por el de la derecha. Tras continuar durante un largo y penoso rato, se dio cuenta de que estaba anocheciendo, pues la poca luz solar que traspasaba las frondosas copas de los árboles había desaparecido y cada vez veía todo más oscuro. Siguió por el estrecho sendero hasta que creyó ver una casa pero, cuando descubrió que era la diminuta cabaña de un druida intentó no parar. En ese instante, algo cogió las riendas de su caballo y este frenó en seco. Era él, el habitante de esa casa.
   “Bájate del caballo” le dijo a Sean. Este obedeció inmediatamente. Cuando se apeó, el druida sacó una espada y empezaron a luchar. Tras un breve duelo, Sean redujo a su contrincante y este, como premio, le indicó por donde debía avanzar para llegar a su destino. Para llegar al corazón del bosque. Para encontrar el arpa.
   Tras marcarle en el mapa donde estaba e indicarle el camino, nuestro héroe cabalgó hacia su objetivo. Después de vagar durante toda la noche, Sean llegó a un claro donde encontró un riachuelo en el que su caballo pudo beber. Durante ese rato, el jinete fue a investigar un poco los alrededores de ese claro y, cuando regresó, se encontró con su caballo muerto. “¡Qué raro!” pensó él “ninguno de los caballero que hicieron esta búsqueda perdieron el caballo ni se encontraron con aquel druida. No me queda otra que seguir el río hasta su nacimiento para intentar llegar al centro del bosque”. Entonces empezó a remontar el curso del río hacia “aquella gran laguna de aguas cristalinas de donde empieza a fluir”, como le dijo el derrotado espadachín.
   Ya no le quedaba nada. Después de seguir río arriba durante días y no poder cazar animal alguno, se le acabó la comida y todavía no había llegado. Cuando estaba a punto de desfallecer, Sean vio una laguna de tono turquesa por el reflejo de la luz solar sobre las algas situadas en el fondo de esta. En ese preciso instante, tras ver eso, la energía le volvió y, como un rayo, se fue corriendo hasta el claro. Allí la vio. El inmenso arpa de oro con una franja de rubíes y esmeraldas. “Así que es verdad”, pensó, “es realmente cierto, la leyenda no era falsa, la he encontrado”. Acto seguido, avanzó hacia esta y la tañó. Las cuerdas, de apariencia de acero, se ablandaron hasta convertirse en las mejores para ser tocadas. La melodiosa canción que tocó Sean hizo que su caballo reviviera, que se abriera un camino de salida y que los vigilantes del bosque, cuyo señor era el druida, le acompañasen hasta su fortaleza con el arpa.
   Todos en su castillo se alegraron por su regreso triunfal con el grandioso instrumento. Había demostrado ser un gobernante bueno y aventurero, un arpista excelente y un héroe. Desde ese momento, ese lugar se convirtió en lugar de peregrinación para los músicos de todos los reinos y de la laguna manó tanta agua que, aquel riachuelo que causó la muerte de todo aquel ser que bebió de él, como el caballo de Sean, se convirtió en la inagotable fuente de agua de toda la provincia.   

domingo, 29 de mayo de 2011

EL ARPA: “Así que es verdad, pensó, es realmente cierto”

Se decía que siempre había estado allí, pero la gente de los pueblos no se lo creía. Llegó esto a oídos del noble y joven gobernador del territorio por boca de uno de sus sirvientes. Este le explicó: “según cuenta  la leyenda, en el frondoso y oscuro bosque oriental, se encuentra un fantástico instrumento perteneciente al dios de la música. Este era un arpa colosal cuyo sonido no podía ser igualable y su tamaño, inimitable. Estaba hecha de oro y tenía unas franjas con rubíes y esmeraldas en los laterales. Sus cuerdas eran de acero para aquellas manos inexpertas que intentaban tocarla, pero se convertían en las de mejor calidad cuando un verdadero músico las tañía”. “Además”, continuó el sirviente, “aquel que fuera capaz de encontrarla y tocarla se convertiría en el mejor arpista de la historia”.
 El gobernador escuchaba fascinado el relato del cortesano y comenzó a planificar, en su interior, la búsqueda de esa magnífica arpa. El criado, al advertir aquellas intenciones en la cara de su señor, le contó: “muchos aventureros se habían adentrado en esos bosques con ese fin, pero nadie la había encontrado. Por eso, en estos momentos, solo algunos habitantes de los pueblos que colindan con el bosque oriental creen aún en su existencia”. A pesar de esto, el esforzado gobernador decidió no rendirse y emprender la  búsqueda de aquel  maravilloso e inigualable instrumento.
Al amanecer del día siguiente, después de armarse correctamente, emprendió el viaje al oscuro y frondoso bosque…